>>>Reggae, ska y dancehall: la banda sonora de Jamaica
Foto: Barney A Bishop/Visualhunt.com

Reggae, ska y dancehall: la banda sonora de Jamaica

Sus playas han visto nacer algunos de los géneros musicales más influyentes de nuestro tiempo. Recorremos la isla caribeña siguiendo el ‘beat’ que lo cambió todo.
N

ada más pisar el aeropuerto de Kingston, sientes que todo va a salir bien. O como dicen (cantan) los locales, “every little thing is gonna be alright”. Las tiendas de ‘souvenirs’, las emisoras de radio y la banda que toca en directo en el bar del hotel se encargan de propagar el mensaje del rey del reggae. Sus canciones, omnipresentes en todos los rincones de la isla, forman parte del ADN de Jamaica tanto como el ‘jerk’ y los paisajes exóticos.

Desde su Nine Mile natal a los estudios Tuff Gong de Kingston, pasando por las calles de Trench Town, la huella de Bob Marley continúa presente en forma de museos y ‘tours’ especializados, pero sobre todo de música. El reggae se ha convertido en la banda sonora por excelencia de esta isla caribeña de playas tranquilas y montañas verdosas. Sus letras positivas y su ‘beat’ relajado encajan a la perfección con su filosofía vital y suenan en todas partes, desde el Reggae Sumfest de Montego Bay, hasta las fiestas callejeras.

Aldea de Nine Mille, Jamaica
Bob Marley creció en la aldea de Nine Mile, bajo los tropicales picos de Santa Ana, al norte de la isla.

El palacio del reggae

La casa-museo de Bob Marley junto a los estudios de grabación Tuff Gong, son dos paradas imprescindibles para entender la importancia de su figura. El hombre y la leyenda se entremezclan entre fotografías y objetos personales. Sus pianos y su guitarra, su ropa favorita y hasta el Grammy que ganó póstumamente en reconocimiento a toda su carrera son algunos de los tesoros que se exponen en la que fuera su vivienda desde 1975.

Sus éxitos junto a The Wailers pusieron en el mapa la música reggae, pero Bob Marley no es el único representante de la cultura del ‘no problem’ fuera de la isla. Antes de que el ritmo de reggae se colara en las listas de éxitos, Jamaica ya había exportado el inconfundible sonido ska al ‘underground’ londinense. Por eso a nadie le extrañó cuando en 2015 la Unesco decidió nombrar a Kingston ‘Ciudad de la Música’. Este rincón del Caribe ha alumbrado otros cuatro géneros musicales además del reggae y el ska (mento, rocksteady, dancehall y dub) y ha influido en otros tantos –dicen que el hip hop procede del dancehall y los ‘deejays’ de las ‘sound system parties’, las ‘raves’ callejeras típicas de Jamaica—.

Las raíces del reggae se encuentran en el folk y la música tradicional jamaicana, una mezcla de inspiradores ritmos africanos y caribeños con banjos, tambores de mano, guitarras y cajas de rumba. El mento fue el primero en destacar, una fusión de calypso (música original de Trinidad y Tobago), tango y samba. Típico de zonas rurales, como las plantaciones de café de Blue Mountains, hoy puede escucharse en Bushbar el bar del hotel Geejam, en Port Antonio, donde míticas bandas como Jolly Boys reproducen los auténticos sonidos jamaicanos.

Rick’s Bar en Negril
En Rick’s Bar, además de disfrutar de música en directo, se puede saltar al mar desde varios puntos desde el acantilado en el que se sitúa.
Foto: M_Hartman Photography/Visualhunt.com

El entusiasmo por la independencia jamaicana, a principios de los años 60, trajo ritmos más animados y positivos. El ska revolucionó las calles con canciones populares como ‘Oh Carolina’ de Count Ossie, y grupos tan emblemáticos como The Skatalites. El rocksteady es la versión ralentizada del ska, la música de los rude boys jamaicanos (jóvenes provenientes de los guetos) a mediados de los sesenta y la banda sonora ideal para hacer rafting por Río Grande o recorrer los paisajes montañosos de Blue Montains. El movimiento reggae, liderado por artistas como Bob Marley, Burning Spear y Peter Tosh, fue la evolución natural de estos estilos.

Hombre jamaicano con guitarra acústica
Los instrumentos más habituales en la música reggae son batería, percusión, guitarra acústica, bajo y órgano hammond.
Foto: Corey Motta/Unsplash.com

La experimentación dio lugar al dub, estilo más acústico del que beben artistas como Skrillex hoy en día. Fue Lee ‘Scratch’ Perry, antiguo productor de The Wailers, el que dio con este sonido, que originalmente se usaba para realizar pruebas de audio. En los años 80 y 90, el dub se contagió de ritmos generados por ordenador y baterías electrónicas. El ragga y el dancehall, que provienen de esa fusión, sacuden cada verano la playa de Seven Mile, en Negril, durante el festival Dream Weekend.

La isla todavía deja hueco para el jazz. Una herencia de la tradición musical de la escuela Alpha Boys School, en Kingston, y que ha dejado huella con músicos tan notables como Joe Harriott, y encuentros musicales como el prestigioso festival de Jazz de Ocho Ríos.

En Jamaica cualquier estilo de música es posible. El ‘beat’ sigue muy presente y es inevitable seguirlo. Dormir en la cima de las Montañas azules en Strawberry Hill, la villa alojó a músicos como Bob Marley o The Rolling Stones en los años 80. Escuchar reggae en directo junto a un acantilado en Rick’s Cafe, en Negril. O bailar en Port Antonio en una de sus batallas callejeras de músicos, heredadas de la cultura ska-rocksteady. Planes que unen el pasado y el futuro a un mismo ritmo. “Mi música es para siempre”, dijo Bob Marley. Y no se equivocaba.
 

Artículos relacionados

¿Fiesta en Jamaica? No Problem

La noche jamaicana suena a reggae, pero no solo. En la calle o en los bares, prepárate para no dejar...

Nashville, ‘Music City’

La meca del country no vive de su leyenda. Músicos como Taylor Swift o Keith Urban viven en esta ciudad,...

Autopista 61, atrapado con el blues de Memphis

Con el álbum ‘Highway 61 Revisited’ de Bob Dylan como banda sonora, recorremos los 1.600 kilómetros que separan Chicago de...

500 años de pura cerveza

En abril de 1516 el duque Guillermo IV de Baviera proclamó la ‘Reinheitsgebot’, la ley de pureza de la cerveza....