Fotos que te piden un viaje a Kenia
n sus 56 parques naturales, Kenia ofrece los mejores safaris fotográficos del continente africano. Una panorámica que nos lleva por los caminos de tierra roja, desde el polvoriento Samburu, en el norte, a las extensas llanuras de Masái Mara. Leones, elefantes y jirafas a la sombra del Kilimanjaro. Kikuyus y masáis, tribus ancestrales que bailan en la noche. La costa de Mombasa, antigua como los recuerdos, con playas que enamoraron a Ernest Hemingway. Preparamos la cámara, estamos en el lugar adecuado. Estamos en Kenia.

La abundancia de vida en las aguas alcalinas del lago Nakuru -situado en el parque natural del mismo nombre- atrae hasta su ecosistema a miles de flamencos, en ocasiones más de un millón, que anidan en sus costas creando una increíble alfombra rosa sobre el azul turquesa. Alrededor del lago, otras especies salvajes en extinción como los rinocerontes africanos blancos y negros, forman parte del programa de conservación de Nakuru.

El sueño de África comienza en la sabana. Las largas planicies del Reserva Nacional de Masái Mara se pueden contemplar desde el lujoso lodge Angama Mara, inspirado en ‘Memorias de África’. La palabra safari significa en suajili ‘viaje largo’ y se usa para describir cualquier tipo de desplazamiento. Por eso la aventura en la sabana se hace en vehículos 4×4, en camiones, a caballo, a lomos de un camello, en globo, o incluso en bicicleta; el objetivo siempre es avanzar para ver a los cinco grandes: leones, leopardos, rinocerontes, búfalos y elefantes.

El corazón de Kenia es de los masáis, una de las tribus más famosas del continente africano. Esbeltos guerreros saltando para demostrar su virilidad, ropas de llamativos colores anudadas al cuello, abalorios y dilataciones en las orejas se complementan hoy en día con teléfonos móviles que los masáis ‘moran’ –los guerreros más jóvenes- usan, entre otras cosas, para transmitir las coordenadas GPS de la ubicación de los leones.

Que una jirafa te despierte asomándose a tu ventana solo puede suceder en África. Los huéspedes del hotel boutique Giraffe Manor, en Nairobi, comparten terreno y desayuno con una manada de jirafas de Rothschild. Se trata de un santuario privado de jirafas en peligro de extinción asociado a Giraffe Center, un centro que cuenta con un programa para reintegrar a las crías de esta especie en las zonas silvestres y protegidas de Kenia.

Una de las mejores vistas del monte Kilimanjaro (Tanzania) se consigue desde Kenia, en el Parque Nacional de Amboseli, el segundo parque más visitado del país. La silueta del techo de África, con 5.895 metros de altitud, resguarda la mejor de las reservas keniatas donde observar elefantes; además de manadas de impalas y cebras.

Con la llegada de la estación seca cada año más de dos millones de animales atraviesan las llanuras del Serengueti (Tanzania), a través del río Mara, hasta llegar a Kenia en un viaje que ronda los 3.000 kilómetros. La manadas de más de un millón de ñus avanzando a través del polvo, crean la imagen más espectacular de toda la migración. Se puede contemplar este desplazamiento desde lo alto de un globo aerostático en la Reserva Nacional Masái Mara.

Las costas de Kenia se extienden más de 500 kilómetros frente al océano Índico. En el sur, a una hora de Mombasa, la arena blanca de Diani Beach contrasta con su colorido fondo marino y los tejidos multicolor que se venden en sus playas. Antiguas civilizaciones pasaron por estas aguas dando lugar a la cultura suajili característica de la zona. Los lujosos resorts combinan kayak y windsurf con paseos en las tradicionales embarcaciones ‘dhow’.










