
Cómo empaparse en Phuket
l agua es protagonista indiscutible de las mejores fiestas de Tailandia y los ríos son el corazón de su cultura. Desde el Chao Phraya, que recorre Bangkok como una arteria, llenándola de vida, hasta los coloridos mercados flotantes, con barquitas llenas de frutas exóticas y artículos de todo tipo. El agua lo mismo sirve para limpiar la mala suerte en el Songkran que como canal de comunicación con los dioses en el festival de Loi Krathong, cuando los tailandeses depositan velas en barquitos hechos de hojas de plátano como ofrenda.
Participar en cualquiera de estas fiestas ayudará al turista a ‘empaparse’ (en el caso del Songkran, de forma literal) del amor por el agua que profesa la cultura tailandesa. Otra forma es viajar a Phuket y atreverse con algún deporte acuático en el cristalino mar de Andamán.

Phuket a vista de pájaro
El mirador Kata Karon, conocido como “el mirador de las tres playas”, y Laem Promthep compiten en el ranking de las mejores vistas de Phuket, pero la mejor panorámica la obtienen los que se apuntan a la moda del ‘parasailing’, disponible en las principales playas de la isla.
La isla de Phuket se sitúa 862 kilómetros al sur de Bangkok y es una de las paradas imprescindibles de cualquier viaje a Tailandia. Sus playas, de arena blanca y fina, son su mayor reclamo. La más conocida es la de Patong, con tres kilómetros de largo en forma de media luna. Los más hiperactivos encontrarán su sitio entre los cientos de hamacas, bares y restaurantes que animan esta playa de atmósfera bulliciosa. O mejor, en el agua, surcando las olas a bordo de una moto acuática.
Otra opción es surcarlas encima de una tabla, aunque para eso es mejor ir un poco más al sur, a Kata Beach. Considerada la meca del surf en Phuket, se divide en dos, Ao Kata Yai y Kata Noi, más pequeña. Ambas atraen a locales y turistas amantes de las olas rápidas pero manejables. También se alquilan tablas en Karon Beach y en Hat Surin, conocida por sus olas en época de monzones. Los más atrevidos pueden darle una oportunidad al ‘kitesurf’ en Chalong Bay o en Nai Yang Beach. Existen varias escuelas que se mueven de una localización a otra en función del viento. La primera está disponible todo el año mientras que en la segunda, situada en la zona norte, la temporada es de abril a octubre.

El snorkel también puede practicarse durante todo el año, aunque el mar está más tranquilo entre noviembre y abril, por lo que la visibilidad será mejor en esos meses. Uno de los rincones más recomendables para sumergirse es Koh He, la isla Coral, a media hora en barco de Chalong Bay. Como su nombre indica, está rodeada de arrecifes de coral vírgenes, protegidos de los efectos de los monzones gracias a su ubicación.
Los que quieran adentrarse aún más en las profundidades del mar de Andamán pueden hacerlo en diversos puntos de la isla, como el islote Koh Racha Noi o Koh Racha Yai, con entre tres y treinta metros de profundidad. Aunque para realizar las mejores inmersiones habrá que coger un barco a las islas Similan. Este conjunto de nueve islas suele aparecer en los rankings como uno de los diez mejores lugares del mundo para bucear gracias a sus aguas cristalinas y abundante fauna. Los spots más conocidos son Elephant Head Rock y Christmas Point.

Si aún quedan fuerzas después de estas vacaciones tan activas, no te pierdas la bahía de Phang Nga, otra de las excursiones más típicas desde Phuket. Después de la foto de rigor frente a Ko Tapu, nada de tumbarse en la arena, recorre las cuevas y lagunas interiores que se esconden entre los acantilados de piedra caliza.










