Bienvenidos a la fiesta del Rey Sol
Luis XIV era literalmente el el rey de la fiesta, o de la ‘soirée’, si nos ponemos franceses. Durante su reinado, el palacio de Versalles (a 20 kilómetros de París) fue el escenario de fastuosas celebraciones. De hecho, la primera que dio duró una semana entera. Gracias al Festival de Versalles (del 14 de mayo al 14 de julio) cualquier ‘bon vivant’ que se precie podrá revivir el esplendor de los siglos XVII y principios del XVII.
Al Rey Sol le gustaba pasearse por los vastos jardines de su palacio, y en 1666 se diseñó un recorrido específico para que pudiera disfrutar de su paraíso particular. A medida que el Rey y su corte avanzaban por los caminos, las fuentes se iban activando. El Festival de Versalles incluye entre su programación los paseos que, de marzo a noviembre, recrean este recorrido. Durante las llamadas ‘Aguas Musicales’, los fontaneros de Versalles convierten las 2.000 fuentes del recinto en ‘bailarinas’ al son de las danzas barrocas. En su versión nocturna ‘danzan’ con la luz y con fuegos artificiales.
El festival también incluye conciertos de coros al aire libre, espectáculos en la Ópera y en la Capilla Real y música clásica en los jardines de L’Orangerie. Y, cómo no, fiestas. Se celebran ‘veladas de gala’ con conciertos íntimos, una gran ‘fiesta galante’, cursos de danza barroca y baile, todo ello con los asistentes vestidos de época. Y el 24 de junio tendrá lugar un gran baile de máscaras. Uno como el que celebró Luis XIV en honor de su hijo, el Delfín Luis. Quién sabe si con la magia de la noche no aparecerá hasta el espíritu de D’Artagnan camuflado tras alguna máscara.



